La oversize El Diego Eterno es puro homenaje y actitud. Más amplia, más relajada, más “me pongo lo que quiero porque soy feliz”.
Caída suelta, vibra callejera y espíritu de potrero. Te la ponés y automáticamente sentís que podrías tirar un caño… o al menos explicarlo con autoridad.
Perfecta para gritar un gol desde el sillón, caminar por la vida como si fuera el Azteca o simplemente honrar al Diego como corresponde: con estilo y sin pedir permiso.