Caos en capas, miradas de pocos amigos y la sensación de que en cualquier momento alguien grita “¡Eso es todo, amigos!”. Esta remera junta a los Looney Tunes en su estado más intenso: enojados, exagerados y listos para el quilombo animado. Ideal para quienes crecieron viendo dibujos, todavía se ríen solos y saben que el humor absurdo nunca pasa de moda (solo se pone más fuerte).