Una remera con corte clásico, con una rana parada, panza al frente y anteojos puestos como diciendo:
“No corro, no salto… superviso.”
Es ideal para quienes entran a una habitación y automáticamente parecen importantes, aunque no sepan bien por qué.
Cómoda, fresca y con vibra de jefe silencioso que no habla mucho… pero cuando habla, todos escuchan.
$25.000
Producción bajo demanda Disponible en 5 días hábiles posteriores a la compra.