Una remera blanca, un sapo con corona y cero intención de agradar.
El Rey Sin Ganas gobierna sin hacer ruido: mirada perdida, postura relajada y autoridad por puro cansancio existencial.
Corte clásico, cómoda y perfecta para días en los que sos importante… pero no tenés energía para demostrarlo.
$25.000
Producción bajo demanda Disponible en 5 días hábiles posteriores a la compra.